El Ryzen 7 7700X y una RTX 4070 Super suben el nivel donde más se nota: timelines en 4K fluidas en el editor y renders bastante más rápidos que en la versión económica. Es una combinación muy equilibrada para quien edita vídeo de forma habitual, no solo de vez en cuando.
Ventajas
- 4K fluido en el editor, sin tirones al moverte por la timeline.
- Renders notablemente más rápidos gracias a la aceleración por GPU.
- Buen equilibrio entre núcleos de CPU y potencia de gráfica, sin que ninguno sea cuello de botella del otro.
A tener en cuenta
- Para proyectos muy largos en 4K, el renderizado final sigue pidiendo su tiempo.
- 1TB de almacenamiento NVMe, aunque rápido, se llena pronto con vídeo en bruto.