Aquí ya se apunta a un monitor de 360Hz sin que la gráfica sea cuello de botella: con una Radeon RX 6600 los frames se mantienen altísimos y muy estables, que es lo que de verdad importa en un shooter competitivo (más que la resolución o el detalle gráfico). El Ryzen 5 7600 y las DDR5 ayudan a que esos frames no tengan bajones puntuales.
Ventajas
- Frames muy estables, sin caídas puntuales que arruinen una jugada importante.
- Preparado para monitores de alta frecuencia (240-360Hz) sin cuellos de botella.
- Plataforma DDR5 con margen para subir de procesador en el futuro.
A tener en cuenta
- Para Valorant en concreto, no vas a notar mucha diferencia frente a la versión económica salvo en la estabilidad de frames.
- La gráfica se queda algo desaprovechada si Valorant es el único juego al que juegas.